El problema no es usar muchas herramientas, es perder el contexto
Cuando cada abogado organiza información a su manera, el despacho pierde visibilidad, trazabilidad y capacidad de dirección.
- Expedientes repartidos entre carpetas, hojas y bandejas.
- Plazos gestionados con recordatorios manuales.
- Dificultad para auditar actividad y decisiones.